El fenómeno empieza cuando alguien dice «No como animales»
Un informe independiente del Consejo Superior de Investigaciones Veganas (CSIV), elaborado a partir del análisis de miles de interacciones sociales, concluye que la pregunta “¿y si estuvieras en una isla desierta…?” forma parte del protocolo social básico que se activa cuando una persona entra en contacto con otra que comenta ser vegana.
El CSIV ha publicado un estudio que confirma lo que las personas veganas llevan años sospechando: España mantiene una curiosa fijación colectiva por imaginarlas en situaciones extremas de supervivencia… casi siempre acompañadas de un animal que curiosamente también ha acabado en la isla con ellos.
El informe, bautizado como “Dinámicas avanzadas de evasión en torno al consumo de productos animales”, señala que este fenómeno aparece de forma automática cuando alguien menciona que no consume nada que sea de origen animal.

Según los investigadores, responde a un mecanismo básico de defensa: cuando una conversación resulta incómoda, el cerebro opta por desviar el foco… y cuanto más lejos de la realidad, mejor.
En este caso, lo hace de la forma más eficiente posible: enviando, sin contexto ni previo aviso, a la persona vegana a una isla desierta, remota, sin comida… y, curiosamente, con un animal que suele ser un cerdo o un león en los casos más extremos.
No hay derecho, comenta una de las entrevistadas, estás tranquilamente en un restaurante con tus amigos, dices que eres vegana y te mandan a una isla desierta imaginaria.
El momento exacto en el que ocurre el fenómeno
Según los investigadores, el proceso mental es muy rápido y aparece cuando una persona dice que es vegana o que no come animales.
Es entonces cuando se produce un primer silencio incómodo y empiezan a brotar un sin fin de dudas existenciales: desde el clásico “¿y entonces qué comes?”, cuando al interlocutor se le queda la mente en blanco, hasta una versión aparentemente más reflexiva, pero inevitablemente apocalíptica, como «vale, pero si estuvieras en una isla desierta con un cerdo…, eh?«
Según el equipo de expertos que ha llevado a cabo el estudio: “Da igual el contexto: una comida familiar, una cita o una pausa para el café. La isla aparece en un 90% de los casos.”
Otros datos del estudio: la obsesión con la isla desierta sigue creciendo
El análisis, realizado sobre más de 2.600 conversaciones reales, arroja resultados reveladores a la vez que inquietantes:

- El 90% de los encuestados reconoce haber planteado el escenario a algún vegano al menos una vez.
- El 68% afirma hacerlo “por curiosidad genuina”, no por incordiar ni nada parecido.
- Al 32% restante, en cambio, le da exactamente igual la respuesta, pero considera importante mantener viva la tradición.
- El 100% de las personas veganas encuestadas asegura haberlo escuchado “más veces de las necesarias para una sola vida”.
Los investigadores señalan, además, que existen indicios claros de que esta pregunta funciona como una vía de escape: cuanto más improbable es el escenario, menos necesario parece afrontar la realidad.
“En el fondo, nadie está en una isla desierta”, apunta el informe. “Vivimos en un contexto donde hay diversas opciones para elegir libremente. Pero la isla permite posponer esa conversación de forma indefinida.”
Un detalle clave: la responsabilidad de la supervivencia siempre recae en el vegano
El estudio destaca un patrón especialmente curioso: La responsabilidad de resolver la supervivencia en la isla siempre recae sobre la persona vegana.
“Nadie parece haberse preguntado nunca qué haría una persona omnívora en esa misma situación”, apunta el informe. “Por ejemplo, no se plantea si una persona acostumbrada a comprar carne en bandeja sería capaz de cazar, pescar o siquiera abrir un coco con sus propias manos.”
Este desequilibrio ha sido calificado por los investigadores como “un intento de evasión bastante imaginativo… aunque poco útil para resolver nada”.

El estudio confirma que esta escena forma parte del día a día de cualquier persona que lleve más de 24 horas sin comer animales:
- En comidas familiares: es el tema estrella de los cuñados, que lo introducen mientras señalan su plato y comentan “mira lo que te estás perdiendo” como parte de su misión evangelizadora.
- En grupos de amigos: suele ir precedida de un “tu decisión es muy respetable, pero…” seguido inevitablemente de “a mí es que me encanta la carne” como argumento de peso.
- En las primeras citas: cuando aparecen frases como “una vez probé tofu y no me dijo nada” o el clásico definitivo: “¿y si mejor vamos a un sitio normal?”.
¿Qué pueden hacer las personas veganas ante esta insistente pregunta?
Los científicos no ven una solución clara a corto plazo del problema, aunque recomiendan “respirar hondo y cambiar de tema antes de que aparezca el cerdo o el león que no dudaría en comerte a ti”.
Si esto no funciona, aconsejan alejarse despacio, con calma y sin hacer movimientos bruscos, y activar el mecanismo de huida en busca de la paz mental.

¿Qué medidas se están tomando para paliar los daños ocasionados ante esta situación?
Fuentes cercanas al Gobierno no descartan tomar cartas en el asunto. Entre las propuestas que se barajan, destaca la creación de una isla desierta artificial donde enviar temporalmente a quienes formulen la pregunta más de dos veces por semana o, en casos más graves, más de dos veces al día a la misma persona vegana.
El objetivo, según el borrador filtrado, sería someterlas a una experiencia inmersiva de entre 72 y 96 horas en la que deberán convivir con sus propias dudas y dilemas morales en un entorno muy hostil que pondrá a prueba todas sus teorías de supervivencia con respecto a la especie humana.
Las autoridades esperan que, tras la experiencia, se les quiten las ganas de seguir enviando mentalmente a personas veganas a islas desiertas, aunque no saben si funcionará.
*Lo que acabas de leer no es una noticia real. Este contenido ha sido pensado para entretener y hacer reflexionar.
¿Te ha gustado? Comparte en tus redes sociales
Esto también te puede interesar
10 Ingredientes «secretos» que solo los veganos más foodies conocen
Una lista de diez alimentos 100% vegetales que mejoran el sabor, la textura y…
Una turista pide un “sándwich vegetal”… y no da crédito a lo que le sirven
El curioso caso del famoso «sándwich vegetal» español que se sirve con atún, huevo…
Mercado vegano de Navidad
Madrid Vegan Market celebra su edición especial de Navidad La Navidad está a la…


